17 de abril de 2010

Cortazár y España en Rotary

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Fernando García de Cortázar, director de la Fundación 2 de Mayo, historiador,con un curriculum de nunca acabar, jesuita y sorprendentemente un gran liberal, ha sido mi invitado en Rotary para hablarnos en el Club Madrid Puerta de Hierro sobre el origen de España como nación, y él como buen vasco, castellano de Bilbao, como decía a Felipe II Juan Sebastian Elcano de sí mismo, me ha provocado, hasta el punto de pensar en el dedicar un tiempo al concepto patriotico de España como nación.

Una anécdota sorprendente entre Américo Castro y Claudio Sánchez Albornoz me da pie para centrar el tema, ya que estando ambos exiliados en América, en la biblioteca de San Francisco, unos estudiantes les veían trabajar el uno contra el otro en vez de colaborar, y pensaban que lo que les separaba era la Guerra Civil Española, pero los dos eran republicanos y no se entendía la situación sin conocer la verdadera causa, y esta no era ni más ni menos, que una agria polémica anterior sobre el origen de España, que uno centraba en los Reyes Godos y el otro en los Reyes Católicos y el Imperio de Carlos V y de Felipe II.

Ninguno de ellos tenía razón, pues curiosamente y en eso coincidimos Cortazar y yo, el nacionalismo español es una creación de los Liberales del S.XIX. Según él, el 2 de Mayo de 1808, en mi opinión: el 19 de Marzo de 1812, en Cádiz, con la promulgación de la Constitución, llamada popularmente “La Pepa” por haber nacido el día de San José.

Es la primera vez en la historia de España que los ciudadanos españoles somos libres e iguales y dejan de existir los súbditos (algunos de ellos se resistieron como fieras, llamándose serviles), los fieles siervos de la iglesia o de la gleba y el poder absoluto con su Despotismo Ilustrado, recibiendo de, y a la vez transmitiendo, a Francia e Inglaterra los conceptos de Libertad y de control del Estado a través de Constituciones, que como la Americana todavía perduran. Algunas, como la de 1978, enfermas de muerte, pero intentando garantizar las libertades ciudadanas, a pesar de todos los pesares.


Es más, la palabra liberal, española de origen, es exportada al mundo entero, dónde por lo general, salvo en España naturalmente, existen partidos en el poder con esa denominación.

Pero tenia que correr todo el S.XIX para que Cánovas y Sagasta terminaran con las discriminaciones forales, herencia de los Austrias y de los Reinos fundadores Castilla y Aragón, y dividieran España en regiones y provincias, y la acercaran a la modernidad. Mientras Napoleón había creado la Nación Francesa y de las destrucciones del Imperio Austro-Húngaro y del Otomano surgieran los nacionalismos, a los que se incorporó ya en las postrimerías Italia, en tanto en toda America Latina, de forma sui generis, surgian también las naciones que hoy todavía perduran.

Es en el Siglo XX cuando del Imperio Británico y del Portugués, surgen las últimas naciones y todas tienen como valores de comunidad la bandera, un himno y un símbolo representativo del Estado nacional, y de tanto en tanto alguna lengua.

En España las cosas se complican, con situaciones centrifugas y centrípetas en el S.XIX con la Iª Republica y el Cantonalismo. Con el intento de volver a ser Imperio, con las dos Guerras de África, y con la tragedia nacional que supone la perdida de Cuba y Filipinas.

Hay que volver a construir y curiosamente surgen los nacionalismos románticos como el catalán, con la Lliga de Cambó, la Renaixença, pero no asi en el país Vasco, según Fernando, pues Bilbao, la liberal desde Espartero, tenía muy claro que tenía que vender sus aceros al resto de España, al igual que los catalanes sus manufacturas, obteniendo del Estado central los aranceles a la importación que les permitían vender sus productos más caros en la Península que si los hubieran importado. Este proteccionismo, nunca agradecido, duró nada menos que hasta 1957 en plena dictadura franquista en que se abre, por fin, España al mundo exterior.

Antes, si hubo dos estados secesionistas, el vasco y el catalán en la II republica, y todos sabemos cómo acabaron. Sofocada la rebelión por la fuerza de las Armas, en Catalunya por las de la Republica y en el País Vasco, en plena guerra civil por el General Franco.

La catástrofe actual nace en la Constitución de 1978, 17 autonomías, café para todos, del hábil político Suárez que con tal de que se hiciera el harakiri el viejo regimen sembró la cizaña que luego crecería entre el trigo, hasta ahogarlo. Bandera,himno, lengua diferencial por imposición, creación de mitos e invención de historia, hasta hacer de España un guirigay, que si no fuera por la tragedia en exiliados, muertos, y asesinados por ETA y en el desmadre económico de las autonomías, sería de risa, aunque es para echarse a llorar.

¡Maestro Fernando! como me llenaron tus anécdotas: Cambiar la calle Espartero en Bilbao por Ajuriaguerra, un oscuro nacionalista a quien conocí en la Platajunta y no me pareció gran cosa. Echar sermones y homilías, en vasco, que nadie entendía, hacia frío ¡Qué alguien cierre la puerta de la Iglesia, en vascuence, ni caso! Harto de pasar frío lo repite en castellano y todos corren a la puerta a cerrarla. Resucitar a un muerto, ese es su futuro en Europa, ¡la última que cierre la puerta! .

Un Casanova o un Companys, elevados a héroes, deberían conocer algo de sus vidas canallas, quienes así les veneran. Frente a un gran personaje como Tarradellas , el "botiguer” Pujol a quien el primero no podía ver ni en pintura, de miras estrechas, que ha hecho retroceder a Barcelona a cinco cuerpos de distancia de Madrid, la cosmopolita.

Otro oscuro notario Blas Infante, en Andalucía, ¿Pues no habrá literatos, filósofos y pensadores andaluces de mayor mérito? Fernando, genial, como te dije; deberías ser tú el presidente del Club Liberal Español .

Tu audiencia, rotarios cuyo lema es dar de sí antes de pensar en sí, españoles patriotas que veneran su bandera con la de Rotary y la de su comunidad, que se sacrifican por ayudar a todos los necesitados y que te demostraron en animado coloquio que con el mérito y los valores no se juega. Exactamente lo contrario a lo que nos está conduciendo el desgobierno de esta gran nación que es España y que nos identifica en origen y en nuestra finalidad.


Recordando a un gran liberal y gran amigo mío, Emiliano Aguirre, descubridor de Atapuerca, no puedo dejar de pensar en mi teoría de por qué desaparecieron los neanderthales, ”¡Nos los comimos!”.

La verdadera Historia devorará a estas historietas, hasta reducirlas a una tira de “comic”, que nuestros nietos, que probablemente hayan ya reducido a la nada. España volverá a ser y sentirse orgullosa de si misma después de este “sarampión” que hoy nos tiene postrados en la cama, pero que finalmente y gracias al esfuerzo común lograremos enderezar su rumbo y vencer a la galerna.